Mi Juego del Agrónomo: pixel art y los apuros del campo
Una camioneta atascada en la arena, orugas resistentes al agroquímico y el productor del “siempre lo hice así” se convirtieron en un juego en pixel art. Cuento cómo nació, y se puede jugar.
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Camioneta atascada en el arenal. Una cueva de tatú en medio del lote. Lluvia justo después del desecante. Y un productor de brazos cruzados diciendo: "siempre lo hice así."
Si eres del agro, ya viviste por lo menos tres de esas antes del almuerzo. Las junté todas en un juego. Este texto cuenta cómo nació.
Todo empezó con un scroll en el feed
Vi una publicación de una empresa hecha como si fuera un juego retro, pixel art de 16 bits. Había un personaje en medio del campo saltando obstáculos (un tatú, incluso), cultivo al fondo, un mapa de planificación y un montón de elementos rurales en el escenario.
Lo que me atrapó fue esto: un tema del agro, que suele venir serio y lleno de gráficos, se volvió algo divertido, moderno y fácil de recordar. Y ahí me vino un pensamiento que no me soltó más:
¿Y si hiciera un juego así, pero sobre la vida de un agrónomo?
Nada de "otro juego de granja más"
Juegos de granja genéricos sobran. Yo quería uno con la cara de quien vive el campo, lleno de apuros y de chistes internos que agrónomos, productores, técnicos y estudiantes reconocen al instante.
La regla era simple: tomar situaciones reales del agro y convertirlas en mecánicas de juego. Mira algunas que ya están:
| Apuro de la vida real | Cómo se vuelve juego |
|---|---|
| Calor fuerte en el campo | La energía baja sola. Si llega a cero, te desmayas. El tereré la recupera |
| Lluvia que no perdona | Una nube de 80 mm avanza por arriba de la pantalla. Si llega a la casa antes que tú, arruina tu trabajo |
| Cuevas de tatú en el lote | Un obstáculo para saltar (el tatú se llama Tião) |
| Oruga resistente al agroquímico | Hay orugas blindadas, y la pista es "salta encima de ellas" |
| Camioneta atascada en el arenal | Arena suelta y la camioneta de Tonhinho atascada en medio del camino |
| Aplicar con viento | Deriva a dos alturas, un dron descontrolado y una máscara |
| Señal de celular solo arriba del termitero | Se vuelve un consejo en la pantalla de inicio |
| "Siempre lo hice así" | Toda la historia (ya la cuento) |

Más que un jueguito
Había un segundo motivo, y no era solo diversión. Quería mostrar la mezcla que soy: agronomía, tecnología, creatividad y programación.
En lugar de otro post técnico u otra versión del currículum, pensé que algo que la gente pudiera jugar lo diría mejor que cualquier texto en LinkedIn. Sin discursos: quien juega se da cuenta de que entiendo de campo y de código.
El plan era un MVP de fin de semana
Conocía la trampa: imaginar un juego gigante y nunca terminarlo. Así que hice un trato conmigo mismo:
- una fase corta, estilo carrera o plataforma;
- funcionando en el navegador del celular, con controles táctiles;
- un link en la bio y listo, sin descargar nada.
Por eso empecé por la web: es la forma más rápida de publicar, compartir y descubrir si la idea prende. Usé IA, principalmente Claude, para acelerar el código. Lo que quedó conmigo fue lo que solo yo podía hacer: el concepto, el humor del agro y decidir qué tenía gracia y qué no.
Spoiler: no entró en el fin de semana
El MVP creció. Hoy el juego tiene seis lotes, cada uno con su horario, escenario y peligro, del amanecer al atardecer. Tiene un prólogo contado en fotos con voz grabada y boca sincronizada, elección entre agrónomo y agrónoma (los textos cambian con ella), mapa, guardarropa, regalos y récords.
Así se ve hoy:

Cómo se juega (en diez segundos)
Corres por los lotes, saltas, te deslizas y usas un botón de acción (tereré, navaja, planilla, máscara, cerrar la tranquera). Solo que tres presiones llegan juntas:
- Calor. La energía baja sola.
- El informe. Tienes tres hojas, y cada golpe rompe una.
- La lluvia de 80 mm. Corre bien, o arruina tu trabajo.

En el celular, toca para saltar y desliza hacia abajo para agacharte. En el teclado, espacio o flecha hacia arriba.
Y cuando la lluvia te alcanza, no perdona:

El "siempre lo hice así" tiene historia
Esta es mi parte favorita. En el juego eres un agrónomo recién recibido, en tu primer día de trabajo, enviado por una agroveterinaria a un campo ficticio llamado Sempre Fiz Assim ("Siempre Lo Hice Así"). El dueño es Seu Tonho, de 62 años.

Pero su "siempre lo hice así" no es terquedad porque sí, es una cicatriz. En 2011, un supuesto "doctor" sin matrícula profesional (en Brasil, el agrónomo debe estar registrado en el CREA) le vendió un frasco que "resolvía todo". Llegó la roya, el producto no hizo nada y la familia casi pierde el campo. Desde entonces, no se levanta de la silla por ningún doctor.
Por eso el tono del juego tiene una regla: reír juntos. El productor terco es querido, y quien gana al final es la buena práctica: receta agronómica, equipo de protección, monitoreo y la ventana correcta de aplicación. Tu único as bajo la manga es una frase: "tranquilo, le mando la recomendación por escrito."
Y aprendes sin sermones
Al final de cada lote aparece una página del informe con el hallazgo del día. Puedes salir sabiendo, por ejemplo, que:
- la oruga solo se controla en el arenal, con producto dentro de la fecha de vencimiento, pico calibrado y lejos del calor, del viento y de la orilla del agua;
- en la borda del lote no se aplica;
- el maíz fuera de época no tiene cura, tiene calendario.
Para quien es dev
Si viniste por la parte técnica, el resumen es este:
- Phaser 4, TypeScript y Vite;
- el mismo código se vuelve sitio web, PWA instalable que abre sin internet y app Android (Capacitor 8);
- el pixel art se dibuja en el código, en resolución 384×216 con zoom entero, para que el píxel no se vea borroso;
- el contenido es dato: un lote nuevo es un archivo, no una escena reescrita.
Lo que falta (sin vueltas)
El juego completo, en el papel, acompaña una campaña entera, de la defensa de la tesis al asado de fin de cosecha. Lo que está publicado es el corazón de eso: el capítulo jugable llega hasta la casa. El duelo de argumentos con Seu Tonho y el resto de la campaña todavía están en el guion.
Juégalo y cuéntame
Puedes jugarlo ahora, en el celular o en la computadora: agronomo.paulojunqueira.com. Por ahora el juego está en portugués.
Si encuentras un bug, o un apuro de agrónomo que todos conocen y me olvidé, cuéntame. La idea siempre fue esa: un juego hecho con la gente del agro, no solo sobre ella. El resumen del proyecto también está en la sección de proyectos.